Como te arranco de la cabeza, tu imagen, tus fotos, tu cuerpo, estoy noqueada, perdí la consciencia.
Después de todo lo que nos paso, de todo lo que nos hicimos, lo bueno, lo malo, como te puedo extrañar, como te tengo tan presente todavía, ¿por qué?... POR QUÉ?... es una pregunta que nadie me responde, sin recurrir claro al simplismo de decirme que todavía lo quiero, no, no se trata de eso, se trata en realidad de eso que siento cuando me acuesto sola, cuando el día me pega una cachetada y no tengo hombro donde llorar, cuando me entero que no soy tan fuerte, que ya estoy grande para algunas cosas, que con todo no puedo.
Hoy te digo que te necesito, que esta vida es mucho mas difícil sin vos. Aunque ya no tengas rostro definido, aunque ya tu nombre se haya diluido por ahí, aunque ya tus manos, esas que yo adoraba, no sean mas que un par de miembros desconocidos.
Es triste verme así, es triste como estoy, gorda, en el punto de partida, siempre en el punto de partida. No avanzo, mi mente siempre va mas allá pero yo no avanzo.