No sé la verdad, no sé absolutamente nada, siento una terrible soledad aca en el pecho, un nudo en la garganta que no deja pasar el aire.
No es su falta lo que me esta matando, es la costumbre de recibir mensajes, llamados, de dormir acompañada, abrazada, tibia.
Es aprender todo de vuelta, acostumbrarme a estar realmente sola a la noche en casa, acostumbrarme a los ruidos, los planes de a uno o no tener planes un sábado a la noche.
Dejar pasar las horas en el sillón con la maquina o la tele. Mirar series o películas para matar el insomnio.
Estar bien para ella, poder darle todo es mas difícil cuando se van perdiendo las fuerza, el carro es pesado para tirar yo sola, y aunque todo se vea en colores muy oscuros ultimamente, tengo que seguir, necesito sentirme orgullosa de mi, que ella me mire y en el futuro piense, mi vieja se la jugo para que lleguemos hasta acá.
Hoy la verdad no estoy solucionando mucho, solo me quejo, tengo que empezar, mañana, siempre mañana.
Y hoy? es una pregunta que retumba en mi cabeza, y aun después de que el día paso me reprocha que lo deje ir.
No veo la luz al final del túnel ahora, espero que mañana sea distinto.
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